Montón de Trigo - La Mujer Muerta

Datos técnicos:

Distancia: 27km.

Altitud acumulada: 1500m.

Ruta circular: Época recomendada primavera y otoño (Peligrosa con nieve blanda “numerosas oquedades entre los bloques de piedra por los que discurre parte del recorrido”, con nieve dura o hielo imprescindibles crampones y piolet de travesía).

Tiempo empleado: 9h en total, incluidos descansos (Se recomienda, dada la distancia a recorrer, evaluar el tiempo empleado en alcanzar la Cima de La Pinareja , para sopesar si retroceder o continuar la ruta).

Descripción:

Comenzamos a caminar desde el aparcamiento de Majavilán (1350m. Dehesas de Cercedilla), continuamos avanzando por la carretera de Las Dehesas traspasando la barrera metálica que impide el paso de vehículos no autorizados, en unos pocos metros alcanzamos el Puente Romano Del Descalzo, donde tomamos la Calzada Romana (Marcada en los pinos con un punto blanco), por ella subiremos alcanzando “Los Corralitos” donde un cartel informativo labrado en madera nos muestra la distintas rutas por el Valle.

Los Corralitos

Majalasna y el 2º Pico de Siete Picos al amanecer

Cruzamos la Carretera de La Republica y continuamos ascendiendo por la Calzada Romana (En este tramo pierde anchura y toma el aspecto de sendero) pasaremos por el Puente de Enmedio donde de nuevo la Calzada recupera su anchura y nos lleva en un par de fuertes repechos hasta el Puerto de La Fuenfría (1792m.).

Puente de Enmedio, calzada romana de La Fuenfría

Calzada Romana de La Fuenfria

Puerto de La Fuenfria

Monton de Trigo desde el Puerto de La Fuenfria

Un alto en nuestro caminar para recuperar fuerzas en este cruce de caminos (Calzada Romana, Calle Alta, Senda de Los Cospes, Carretera de La República). Una vez recuperadas fuerzas (pequeño tentempié)  nos dirigiremos hacia nuestra izquierda, justo donde empieza la Calle Alta , allí comenzaremos la   ascensión al Cerro Minguete (Marcada con banda blanca-amarilla e hitos),

Subida a Cerro Minguete

Subida a Cerro Minguete

rápidamente ganaremos altura, pues el sendero se dirige a su cima prácticamente en  línea recta; Alcanzada la cima del Minguete (2026m) de nuevo un vistazo al horizonte para recrearnos con las maravillosas vistas, entre las que encontraremos la del Montón de Trigo y La Mujer Muerta que serán las próximas cimas a recorrer  en la jornada.

La Mujer Muerta desde El Collado Minguete

Montón de Trigo

Desde El Minguete, descendemos en línea recta hasta el Collado Minguete (1992m)y desde allí guiados por los numerosos hitos iremos ascendiendo entre los grandes bloques de piedra hasta la cima del Montón de Trigo (2161m.), excelente mirador desde el que si la climatología lo permite, disfrutaremos de la visión del Valle de Valsaín  y el Valle del Río Moros, Los Montes Carpetanos, Cuerda Larga, Ayllón y en la distancia las cimas de Gredos.

Carlos, Lucas y Ángel Castro en la cima del Montón de Trigo, con La Mujer Muerta al fondo

Guarramillas (Bolita) desde la cima del Montón de Trigo

Pinares de Valsain desde la cima del Montón de Trigo

El descanso merecido en la cima puede dar paso al relato de la Leyenda del Montón de Trigo (El Montón de Trigo es uno de los picos más conocidos de la sierra de Guadarrama, visible desde la llanura madrileña y la segoviana.
Hace muchos siglos, uno de los campesinos de la zona tuvo una excelente cosecha de trigo. Tras segar, todo lo iba acumulando en sus almacenes.
Se le acercaron dos mendigos, para pedirle unos puñados con los que hacerse un pan para ellos y sus hijos, pero el campesino dijo que no tenía nada para darles, que aquello que veían no era trigo, sino montones de piedrecitas.
Los mendigos insistieron, y el tacaño labrador los expulsó con patadas e insultos, e incluso fue al alguacil para presentar una denuncia para que los expulsaran de la comarca.
Al volver a su granja, vio con estupor que no quedaba nada de su trigo. Todo estaba vacío. Enseguida pensó que los mendigos lo habían robado, y organizó patrullas para perseguirlos y rescatar la cosecha. Todo inútil. Ni los encontraron a ellos ni al trigo. Tras varios días de búsqueda, cuando ya iban a desistir, un niño señaló a una montaña que hasta entonces no estaba allí: los granos de trigo, las piedrecitas que decía el labrador, se habían convertido en pedruscos que, amontonados, formaban un nuevo monte.
Desde entonces este monte se llama "Montón de Trigo", y su silueta lo parece, especialmente cuando está nevado
).

Una vez disfrutada la cima, continuaremos la ruta hacia la Pinareja , en línea recta siguiendo las marcas de los hitos bajaremos hasta el collado de Tirobarra  (1984m.) donde se define claramente el sendero que prácticamente en línea recta nos llevara al principio entre el piorno y posteriormente entre la morrera hasta la cima de La Pinareja (2197m),

Lucas y Angel camino de La Pinareja

Valle del Río Moros

de nuevo tras el esfuerzo, el disfrute de las vistas, la meseta a nuestros pies (Otero, Riofrío, Segovia…), con una línea de horizonte muy lejana. Ocasión propicia para recordar la leyenda: ( La Mujer Muerta es una estribación de la sierra de Guadarrama, en la vertiente segoviana, formada por los picos Pinareja, Oso y Pasapán.
Hace muchos siglos estos montes no significaban nada. Varios pueblos vivían en la llanura, dedicados a la ganadería y la agricultura.
Pero al morir el jefe de la tribu principal, sus dos hijos gemelos comenzaron una fraticida lucha para conseguir el poder. Tras varios meses de disputas, odio, sangre y muerte, la madre de ambos, desesperada, ofreció a los dioses su vida a cambio de la paz para su pueblo y la supervivencia de sus dos hijos.
Su oración fue escuchada, y cuando los hermanos iban a entablar la peor batalla, una ventisca seguida de una formidable nevada -en pleno verano- se lo impidió. Disipado el temporal, los hermanos comprobaron que tres montañas se levantaban donde hasta entonces sólo había colinas. La sorpresa los invadió al comprobar que la silueta en el cielo de dichas cumbres era la figura de su madre, muerta, cubierta con un velo.
Todavía hoy, al atardecer, se acercan a las cumbres dos nubes: los dos hijos que besan a su madre).

Angel Castro y Lucas en la cima de La Pinareja (Mujer Muerta)

Cordal de La Mujer Muerta desde La Pinareja

Valle del Río Moros desde la cima de La Pinareja (Mujer Muerta)

Monton de Trigo y Cuerda Larga al fondo desde la cima de La Pinareja (Mujer Muerta)

Lucas descendiendo de la cima de La Pinareja (Mujer Muerta)

Una vez disfrutada la cima de La Pinareja , nos dispondremos a recorrer el cordal de La Mujer Muerta , siguiendo los hitos entre los numerosos bloques de piedra (Esta zona con nieve blanda puede ser muy peligrosa, pues el recorrido transcurre por bloques de piedras con infinidad de huecos en los que si introdujéramos el pie, podrían ocasionarnos una lesión grave)

Angel atravesando la pedrera en el descenso desde la cima de La Pinareja (Mujer Muerta)

Camino de La Peña del Oso

Descenso desde La Pinareja

Angel y Lucas observando el paisaje segoviano

Ríofrio, Segovia...

unas veces por el lado del Valle del Río Moros y en otras por el de  Segovia, hasta alcanzar la cima de La Peña del Oso (2196m.) en la que nos sorprenderá la pequeña estatua en hormigón de un oso junto al cilindro del eje geodésico. Desde la cima podremos observar parte de la ruta que aún nos queda por recorrer, el pico de Pasapán, el Puerto, la pista forestal que nos bajara hacia la presa Valle de las Cabras y a lo lejos el Collado de Marichiva por el que más adelante volveremos a pasar al Valle de La Fuenfría. Un largo trecho, pero de menos dificultad que el recorrido, pues casi todo transcurrirá por pista y sendero, todo de bajada a excepción de una pequeña subida en la pista y la última subida al Collado de Marichiva.

Cima de La Peña del Oso (Mujer Muerta)

Eje Geodesico y la estatua del oso en la Cima de La Peña del Oso (Mujer Muerta)

panoramica desde la Cima de La Peña del Oso (Mujer Muerta)

Carlos con el oso

Una vez recuperadas fuerzas (Nosotros comimos junto al Oso) continuamos la ruta descendiendo por los bloques de piedras hacia La Peña de La Apretura (2051m.) y desde allí a el collado (1949.) para afrontar la subida al Pico de Pasapán (2005m.) y desde allí descendemos ya al cercano Puerto de Pasapán (1846m.),

Camino de Pasapán

Descenso desde el Pico de Pasapan

alcanzado este, cogeremos la pista que tenemos a nuestra izquierda, por ella y con ligero desnivel iremos adentrándonos en el Valle del Río Moros, la visión de La Peña del Oso nos hace recordar el largo descenso que acabamos de afrontar.

Puerto de Pasapan

Pista forestal Valle del Río Moros

Valle del Río Moros

Peña del Oso al fondo

Cuando la pista hace un fuerte giro a la derecha, nosotros cogeremos el camino que se nos muestra de frente a nuestra marcha, continuamos adentrándonos en el Valle, una nueva curva a nuestra izquierda nos muestra un nuevo repecho que debemos afrontar, tras el cual el desnivel se estabiliza hasta alcanzar las inmediaciones de La Pedriza del Gamonal, donde desciende bruscamente hasta entroncar con la pista forestal (Con buen firme) que nos llevara hasta el Embalse Valle de las Cabras .

Tras pasar la amplia curva a izquierdas, estaremos pendientes por nuestra derecha (Mirando hacia abajo) para ver la misma pista que discurre por debajo de donde caminamos, con el objeto de una vez localizada, salirnos de la pista y descender atrecho hacia ella (Así nos evitaremos un par de kilómetros más de recorrido) una vez alcanzada veremos de nuevo la misma pista más abajo, repetimos el recorte y nos dirigimos directamente al muro del embalse por un acceso con escalones  de tierra sujetos con traviesas de madera,

Acceso al muro del embalse de Las Cabras

Dique del Embalse de Las Cabras

Embalse de Las Cabras

pasamos por la pasarela del dique del embalse (1550m.) y al salir de el, continuamos de frente subiendo un pequeño repecho de unos 20 metros alcanzando de nuevo la pista forestal. Cogeremos la pista hacia nuestra derecha, avanzando por ella casi sin desnivel por encima del Embalse de Las Tabladillas, una vez superado el embalse,  cuando alcancemos el Arroyo Del Tejo de Las Tabladillas (1600m.), la pista gira bruscamente a  nuestra derecha, en ese punto por nuestra izquierda sale un camino pedregoso por el comenzaremos a subir el último ascenso de la jornada hasta el Collado de Marichiva.

Arroyo del Tejo de Las Tabladillas

Poza en Arroyo del Tejo de Las Tabladillas

Subida al Collado de Marichiva

Subida al Collado de Marichiva

A nuestra izquierda veremos una pequeña represa artificial en el arroyo y subiendo apenas 100m. entroncaremos con la pista que nos sube directamente a Marichiva (1753m.).

Collado de Marichiva

Una vez en Marichiva, traspasamos una portilla metálica accediendo a la pista “Calle Alta”, allí mismo en el otro margen de la pista, sale un pequeño sendero (Sendero Del Poyal de la Garganta, marcado con puntos rojos en los troncos de los pinos) por el cual comenzaremos a descender por el Valle de La Fuenfría,

Senda Del Poyal de la Garganta

Senda Del Poyal de la Garganta

es un descenso largo y pronunciado, cuando el sendero se une al de pequeño recorrido “PR-M 33” comparten en los troncos de los pinos las marcas blanco-amarillo y el punto rojo, estaremos pendientes de alcanzar el Arroyo de Majavilán, a nuestra derecha observaremos un pequeño aljibe con fuente, aquí abandonaremos el sendero por nuestra izquierda descendiendo junto al arroyo hasta alcanzar el aparcamiento de Majavilán, punto de inicio y fin de nuestra ruta.

Aljibe con fuente en el Arroyo de Majavilan

Aparcamiento y fuente de Majavilan

Nuestras anécdotas:

Realizamos la excursión el lunes 15 de enero de 2007 . En está ocasión solo participamos Lucas, Carlos y Ángel Castro (Que era la primera ocasión que compartía senda con nosotros), el resto de Trotamontes excusaron su asistencia (Problemas laborales, de salud, etc. ¿O sería respeto por la ruta prevista?).

Comenzamos a caminar a las 7:50h desde el aparcamiento de Majavilán, aún era de noche, nos pusimos los frontales y echamos a caminar, la ruta era larga y no era cuestión de perder tiempo esperando el amanecer. A las 9:00 estábamos en el Puerto de la Fuenfría , desayunamos un poco para reponer fuerzas y afrontar la subida al Cerro Minguete, ya con los primeros rayos de sol. Lucas y Ángel realizaron la subida a buen ritmo, mientras Carlos se entretenía haciendo fotos y cogiendo aire (Como suben este par de galgos), total que como ya no les veía, en lugar de coronar el Minguete opte por avanzar directamente hacia el Collado Minguete a los pies del Montón de Trigo y desde allí, les di una voz (Ellos me esperaban en el Minguete) ¡Vamos, que estoy harto de esperaros! Risas y chascarrilllos (¡Has hecho trampa, esta no es la ruta! ¡Te has saltado el Minguete! “Corrección, la ruta es Montón de Trigo-Mujer Muerta” Nadie ha dicho que sea necesario subir el Minguete). A las 10:00h alcanzamos la cima del Montón de Trigo. Disfrutamos de sus magnificas vistas y una temperatura excelente, que invitaba a reposar un buen rato. A nuestro alrededor una vista inusual para estas fechas, todas las cimas sin nieve, a excepción de las lejanas cumbres de Gredos. Tras una buena pausa nos pusimos de nuevo en marcha en dirección a La Pinareja , punto en el que evaluaríamos el tiempo empleado y las fuerzas gastadas, para decidir si completábamos la ruta prevista o volvíamos sobre nuestros pasos al collado, para bajar directamente al Valle del Río Moros. Alcanzamos la cima de La Pinareja a las 11:45, de nuevo todo un espectáculo sobre la meseta Castellano-Leonesa y el cordal de La Mujer Muerta invitándonos a recorrerlo. Pusimos unos mensajes a los compañeros, así como para recordarles donde estábamos… ¡Si es cierto! Con un poco de malicia… a excepción del que pusimos a Marta (Que sabíamos nos estaría observando desde Segovia). Y continuamos ruta con intención de comer en La Peña Del Oso. Nuestro nuevo compañero “Ángel Castro” ya había realizado la ruta por la Mujer Muerta con anterioridad, lo que nos permitió ir conociendo con anterioridad los pasos a salvar (Numerosas morreras de grandes bloques de piedra, que con nieve blanda pueden ser una temeridad, pues nos jugaríamos una fractura de pierna o esguince con mucha facilidad), nos hablo de la estatua en hormigón, de un pequeño oso junto al eje geodésico de La Peña del Oso. A cuya vera comimos a las 13:00h, con la compañía de un gran cuervo que esperaba a ver que le dejábamos (¡Mala suerte! Trotamontes no deja restos tras de ellos).

Continuamos la marcha hacia el Pico de Pasapán, momento en el  que Lucas y Ángel confirmaron que ambos son Manchegos, lo que son las cosas, a parte de ir pendiente de no pisar en algún bloque inestable, estuve aprendiendo una lección histórica de la famosa fiesta de  “Los Mayos”, ¡Eso si que es empezar bien, una relación con el futuro suegro!. A las 14:30h llegamos al Puerto de Pasapán, cogiendo por fin la pista forestal ¡Ahora ya será un caminar ligero y sin demasiadas complicaciones! ¡Craso error! Pues de nuevo una subida y después una prolongada y empinada bajada, por tierra poco firme y con numerosos guijarros, que castigaban nuestras ya doloridas rodillas. Al llegar a una nueva pista con mejor firme, consultamos el mapa y vimos que la pista describía dos prolongadas zetas, era cuestión de ir pendiente del margen derecho y en cuanto tuviéramos a la vista la pista por debajo de nosotros, descender a trecho. Y así lo hicimos, quitándonos al menos un par de kilómetros de recorrido, pues bajamos directamente al muro de la presa pequeña, por el cual pasamos evitándonos unos cuantos metros más. Volvimos a coger la pista, Ángel comentaba que a las 16:30 ya habríamos terminado (Carlos simulando una cojera ¡Oh a las 18:00!), cuando comenzamos a subir hacia el Collado de Marichiva, Lucas y Ángel de nuevo pusieron un buen ritmo, Carlos ya muy tocado, se tomo la subida con tranquilidad (Además se me termino el agua, 3 litros y medio consumidos) Al reunirnos de nuevo en Marichiva, el amigo Lucas me suministro algo de bebida. Eh iniciamos la última bajada por el Poyal de la Garganta hasta Majavilán, donde llegamos a las 17:00h muy tocados por la prolongada ruta, pero contentos por la experiencia vivida y la compañía de nuestro nuevo amigo Ángel Castro (Excelente montañero y gran conocedor de Guadarrama).