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Descripción:
Comenzamos a caminar en el
aparcamiento del Puerto de Navacerrada, cruzamos la carretera por el
paso peatonal y comenzamos a subir hacia los remontes del Cerro del
Telégrafo, subimos la escalera metálica y bordeando la pista de
esquí por la izquierda comenzamos a remontar esta exigente rampa
(Muy usada por los niños para deslizarse con los trineos), pronto
nos es visible a nuestra izquierda un camino que sigue con fuerte
pendiente, por el llegaremos hasta el Alto del Telégrafo. |
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Desde aquí
tendremos ya unas impresionantes vistas a nuestro alrededor.
Tomaremos el camino que sigue por nuestra izquierda el cual en
ligero ascenso nos llevara en un primer momento a las inmediaciones
de La Virgen de las Nieves, pasaremos junto a ella, dejándola a
nuestra izquierda, continuamos avanzando por el camino en muy suave
ascenso hasta alcanzar la Pradera de Siete Picos. |

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Desde aquí
nos es bien visible el comienzo del sendero que asciende por el
pinar hacia el 7º Pico, el sendero esta marcado por hitos y en
sucesivos tramos zigzagueantes nos sacara del pinar para afrontar el
último tramo de la loma que nos lleva a la cima del 7º Pico. |

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Justo
encima de este gran conjunto pétreo es bien visible el eje geodésico,
al que ascenderemos tras una pequeña trepada. Las vista
inmejorables (Si además como en nuestro caso, la visibilidad es
buena, podremos observar: Gredos, Ayllón y por supuesto gran parte
de Guadarrama), los cortados hacia el lado madrileño
“impresionantes”, nos encontramos en unos de esos miradores en
los que deseamos que se detenga el tiempo. |
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Descendemos
de la cima para retomar nuevamente el sendero (está marcado con un
punto rodeado de un circulo, todo en color rojo) el cual discurre
siempre por el lado derecho de las crestas y cimas (ladera norte),
bien definido (Con nieve
es mas difícil seguir las marcas, pero al ser una ruta muy
transitada suele estar también definido) es un falso llano con
continuas y suaves bajadas y subidas. Iremos abandonando el sendero
para ascender la los distintos Picos por nuestra izquierda y retomándolo
nuevamente para continuar avanzando. |
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Cuando nos
acerquemos al Tercer Pico, observaremos en él la llamada “Ventana
del Diablo” y una vez pasado este Pico veremos a la izquierda del
sendero (Justo antes de iniciar la subida al Segundo Pico)
los hitos que nos marcan el sendero de bajada hacia la Pradera de
Majalasna y al cual habremos de volver una vez alcanzada la cima del
Segundo Pico. En la cima del Segundo Pico, de nuevo unas vistas
impresionantes, excelente mirador del Valle de la Fuenfría, un
nuevo regalo para nuestros ojos.
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Descendemos
de la cima retrocediendo al collado anterior para iniciar el
descenso pronunciado por la senda marcadas con hitos (Nosotros
encontramos mucha nieve, sin huellas en la misma y siguiendo los
hitos hacia nuestra derecha, tuvimos que hacer una pequeña destrepada “sin mayor
dificultad”) |

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la senda
nos lleva al abrigo del pinar a alcanzar el collado anterior al
Primero de los Picos “Majalasna”, a nuestra derecha veremos la
incorporación de La Senda de los Alevines (Marcada con puntos
amarillos) la cual viene desde el Collado de Cerro Ventoso,
pasaremos de largo dirigiéndonos de frente a la Pradera de Majalasna y
descendiendo por su parte central (Está marcada con postes de
madera y cilindro amarillo en su parte superior) pasaremos junto a
la Fuente de Majalasna (A nuestra derecha), |
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la senda
discurre por un tramo pedregoso, muy encajonada y con fuerte
pendiente, llevándonos directamente a la Pradera de Navarrulaque. |
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Aquí
cogeremos la pista forestal “Carretera de la Republica” hacia
nuestra izquierda, descendiendo suavemente, pasaremos junto al Reloj
de Cela (A nuestra derecha)y en ligero ascenso llegaremos al Mirador
de Vicente Aleixandre, desde él, por el sendero bien marcado que
sale a nuestra izquierda nos dirigiremos al Mirador de Luis Rosales,
para recrearnos desde él, de las singulares vistas de Cercedilla y
el Valle de Guadarrama |
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(Nosotros
aprovechamos para comer al abrigo de sus piedras y de paso cambiar
el libro de Sentimientos Senderistas que en su buzón tenemos
depositado). |
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Retornamos
nuevamente al mirador de Vicente Aleixandre, cogemos la pista
forestal hacia nuestra izquierda y comenzamos a descender por ella,
en unos 600m. Veremos a nuestra izquierda una vereda (Vereda Alta) y
a nuestra derecha sale otra que asciende al Refugio Fuente de
Navarrulaque (En su parte posterior comienza la Senda Victoria,
marcada con puntos morados en los árboles), nosotros seguiremos
descendiendo por la pista, unos 200m. más adelante si estamos
pendientes, veremos como a unos cuatro metros de altura, por nuestra
derecha, los puntos morados de la senda Victoria (Si no los vemos,
está ahí, a unos escasos 10m. de distancia. Y sino, podemos seguir
por la pista hasta alcanzar la intersección de la “Vereda de
Enmedio” [Marcada con puntos naranjas] cogiendo la vereda que sube
a nuestra derecha también llegaremos a la Senda Victoria) subiremos
a trecho para incorporarnos a ella, seguiremos hacia nuestra
izquierda, descendiendo suavemente en paralelo a la pista forestal,
posteriormente la senda gira a la derecha separándose
definitivamente de la pista y comenzando a ganar altura. La senda
entronca en otra senda que sube por nuestra izquierda (Puntos
Naranjas, “Ruta de los Miradores”) durante un buen tramo ambas
sendas comparten recorrido (Puntos Morados y Naranjas) justo hasta
el punto más alto de la Senda Victoria (Una pequeña pradera a
nuestra izquierda, en la que un conjunto pétreo al final de ella es
conocido como el Mirador de Matagitanos, nos acercamos a ver las
singulares vistas del Valle de la Fuenfría (La Calzada Romana, El
Chalet de Peñalara, Marichiva, Peña del Águila, La Peñota ...), |
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remontamos
de nuevo la pradera y justo al final de ella vemos que el punto
morado del tronco de un pino, tiene una flecha hacia la izquierda,
indicándonos por donde debemos proseguir (A la derecha los puntos
Naranjas nos llevan nuevamente a la “Carretera de la
Republica”).
Iniciamos el descenso
pronunciado por la senda, que al estar a la umbría de Majalasna,
nos mostrara un sinfín de tejos, helechos, musgo, acebos, es un
tramo muy bonito en el que pronto escucharemos el ruido del agua del
Arroyo de la Navazuela, al llegar a él nos sorprenderá con “La
Ducha de los Alemanes” y un sinfín de pequeños saltos. |
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Pasada la
Ducha de los Alemanes, continuamos descendiendo por la senda hasta
alcanzar nuevamente la pista forestal. Aquí cogeremos la pista
hacia nuestra izquierda y a unos cinco metros por el margen derecho
veremos un pequeño sendero (Poco definido) que baja hacia el
arroyo. Seguiremos por este sendero disfrutando del arroyo y sus
pequeños saltos, pasaremos una pequeña pradera |

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y en su
parte izquierda veremos los puntos amarillos que nos guiaran arroyo
abajo hasta alcanzar junto al Puente del Tirón de la Raíz el
“Camino Agroman”. Cogeremos esta pista forestal hacia nuestra
derecha y en unos 400m. Alcanzaremos la Calzada Romana, justo unos
metros por encima del Puente del Descalzo. Seguiremos bajando hacia
nuestra izquierda y llegando en unos 500m a Majavilan (Dehesas de
Cercedilla) donde finalizaremos la ruta. |
Nuestras
anécdotas:
Hemos
rodeado Siete Picos en infinidad de ocasiones, pero hasta el día 6 de
febrero de 2006 no nos habíamos decidido a conocer sus crestas y cimas.
Participamos en está ocasión: Karlos, Lucas, Ángel y Carlos. Al
tratarse de una ruta lineal, nos desplazamos primero a las Dehesas de
Cercedilla, donde dejamos unos coches, subiendo con los otros al Puerto de
Navacerrada, desde donde comenzamos a caminar. El día se presento
estupendo, sol, ausencia de viento y una temperatura muy agradable. La
visibilidad cristalina, pronto pudimos observar al final de la línea de
horizonte: Gredos, Ayllón y por supuesto Guadarrama.
Cuando
coronamos el 7º pico experimentamos una borrachera en nuestros sentidos,
genial, maravilloso, qué sensaciones. Por vivir uno de esos instantes,
merece la pena sufrir en la duras rampas que nos llevan a estos paraísos.
Descendimos de la cima
retomando el sendero, en ese momento nos alcanzo Mónica (Se había
dormido esa mañana, llegando tarde a la hora de salida del grupo con el
que iba a recorrer Siete Picos; Y se decidió a realizarlo en solitario)
nos saludo y continuo su camino. En el siguiente Pico la alcanzamos y
viendo sus dudas (Sobre el sendero correcto) y que elegía una opción
poco halagüeña, le preguntamos por sus intenciones (Recorrer Siete
Picos), le informamos que nosotros también íbamos a recorrer Siete Picos
y que terminaríamos en Cercedilla, donde teníamos unos coches para subir
de nuevo al Puerto de Navacerrada; Que si la apetecía podía acompañarnos.
Acepto nuestra oferta y se unió al grupo.
El
día continuaba trasmitiéndonos grandes sensaciones, casi deseando que el
tiempo se detuviese para extasiarnos con las impresionantes vistas, y más,
unido a una climatología cada vez más acogedora. Continuas paradas,
sentarnos en las rocas, disfrutando del sol y el comentario maligno
del siempre irónico Karlos “Y habrá gente trabajando en
Madrid”.
Cuando nos acercábamos al
Tercer Pico, vimos que por el sendero y en dirección opuesta a la
nuestra, se acercaba un numeroso grupo de excursionistas, resulto ser el
grupo con el que Mónica había quedado esa mañana (Ellos estaban
realizando una circular, ascendían por la ladera norte y continuarían
por el sendero que nosotros veníamos hasta el Puerto), gran sorpresa en
sus compañeros al verla aparecer con nosotros y algún comentario irónico
de sus amigas ¡Ya! ¡Con que, te has dormido! “Pero la verdad es que
nos has cambiado por ir con cuatro hombres tu sola”. Tras unos minutos
de charla continuamos la ruta, Mónica “Tentada por nuestra ruta”
decidió continuar con nosotros, “no le apetecía desandar lo andado y
terminar tan pronto”, hecho que celebramos (
Con
el transcurrir de la jornada y las largas charlas, comprobamos que existían
varias afinidades: Días libres entre semana, ha sido scout y le gusta la
montaña) pues su compañía fue agradable.
Al
descender guiados por los hitos entre el 2º y 3º Pico hacia la pradera
de Majalasna, nos encontramos una pequeña destrepada, “miradas de los
unos a los otros” ¡Seguro que es por aquí! Pero con la ayuda solidaria
de todos lo pasamos sin problemas.
Comimos
en el Mirador de Luis Rosales, donde aprovechamos para cambiar el
libro del buzón. Posteriormente nos dirigimos al Rincón de Trotamontes,
a saludar a nuestros añorados “Periko y Manolo”, le pedimos a Mónica
que no revelara el sitio, pues para nosotros es muy especial, descansamos
un buen rato
disfrutando del calor que el sol y el abrigo de esas entrañables piedras
nos trasmitían.
Al iniciar el descenso por
la Senda Victoria tuvimos que calzarnos de nuevo los crampones (estaba
totalmente helada) hasta llegar al camino Agroman donde ya no eran
necesarios. Llegamos a Majavilan cogimos los coches y nos desplazamos al
Puerto de Navacerrada a recoger los otros coches. Tomamos un café en el
Bar del Puerto y nos despedimos hasta una nueva salida.

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