| DESCRIPCIÓN:
Dejaremos los vehículos que
hemos utilizado para llegar a Valverde de los Arroyos, en el
aparcamiento habilitado para visitantes (Esta prohibido el acceso al
pueblo en coche), que se encuentra subiendo una fuerte rampa
pavimentada en hormigón en el margen izquierdo de la carretera que
viene desde Tamajón.
Desde allí comenzaremos
andar por la calzada pavimentada en dirección al pueblo. |

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| Nos
introduciremos por las calles de este bonito pueblo, pasando por la
plaza y siguiendo por la calle que sube hacia nuestra derecha, que
nos llevara hasta un campo de fútbol. Por su costado en la esquina
del corner, sale el sendero que debemos coger para dirigirnos en un
principio a las Chorreras de Despeñaelagua. El sendero pasa por un
bonito castañar, desde el que una vez superado, ya nos son visibles
como a un kilómetro y medio Las Chorreras de Despeñaelagua. |

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El sendero se
bifurca en apenas unos cuatrocientos metros, nosotros continuaremos
por el de nuestra izquierda (El de la derecha sube directamente al
Ocejón), que discurre a penas sin desnivel y estrechándose más entre
el matorral (mostrándonos unas excelentes vistas del bosque de
castaños y alcornoques en los aledaños del pueblo, el bosque de
pinos de repoblación culminado por las aristas rocosas de la cima
del Ocejón) nos llevara hasta la base de la chorrera. |
| Desde donde
podremos recrearnos con la contemplación de este espectacular salto
de agua. Una vez repuestas fuerzas (Un pequeño tente en pie) nos
dispondremos a afrontar la subida a la cima del Ocejón. Para ello
hay dos opciones: |

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| A.-
En la base de las chorreras, sale un senda de su parte izquierda,
esta senda nos llevara con algún
esfuerzo a ir coronando peñas de alguna dureza, y algún que otro
paso estrecho, con mucho patio debajo de nosotros, hasta conseguir
llegar a la Loma de la Pineda, desde aquí veremos el Barranco de la
Pineda y el camino de bajada, muy bien marcado en el terreno, que
baja desde el Collado de las Perdices. Siguiendo el sendero se sube
paralelo al de bajada, hasta conseguir coronar el Ocejón.
Esta opción puede ser
peligrosa en época invernal. |
B.- La mas
razonable y asequible para culminar cima. Retrocederemos por el
sendero que hemos venido a la chorrera en búsqueda de el sendero que
dejamos a nuestra derecha (cuando subíamos, ahora estará a nuestra
izquierda) y que sube directamente al Ocejón. No
deberemos llegar hasta la bifurcación, pues cuando el sendero pasa
junto a una formación rocosa a nuestra izquierda (observaremos
que la canaleta por la que discurre el agua está cubierta por
otra pieza invertida), justo ahí comienza un sendero poco
definido y marcado por hitos, que asciende hacia la formación
rocosa, la cual bordea por la derecha de la misma y una vez
alcanzada la misma, el sendero se define claramente llevándonos a
la intersección con el sendero que sube directamente al Ocejón. |
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| Desde lo alto de esta
formación berroqueña obtendremos una singular vista de la
Chorrera con el Ocejón al fondo.

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| Una vez
alcanzado el sendero comenzaremos la suave ascensión a la parte
superior de la chorrera, desde la que tendremos una excelente vista
de Valverde de los Arroyos y su entorno.
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El sendero nos ira
aproximando hacia el pinar, el cual alcanzaremos tras cruzar el
arroyo que conforma la chorrera. El sendero discurre por la parte
exterior del pinar, rodeando el mismo y adentrándonos hacia el
Collado de las Perdices, en esta parte la pendiente comienza a ser
mas acusada, e ira ganando más altura discurriendo entre
vegetación de baja altura.
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| No existen marcas,
salvo algún esporádico hito de piedras, pero sin nieve es fácil de
seguir (con nieve recién caída deberemos guiarnos hacia el pequeño
collado entre el Ocejón y el Ocejoncillo que se nos muestra de frente a nuestra
marcha, donde comienza la senda entre piedras de pizarra, con
pequeños escalones en piedra, que en apenas 500 metros nos llevara
a coronar la cima del Ocejón.

Una vez en la cima, el descanso
merecido y disfrutar de estas singulares vistas (Majaelrayo, Los
Montes de Ayllón, Valverde de los Arroyos y una amplia línea de
horizonte).



Panorámica
360º (Descarga 430Kb)
La vuelta la haremos
sobre nuestros pasos, alcanzando de nuevo Valverde de los Arroyos,
dando por finalizada la ruta.
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| NUESTRAS
ANÉCDOTAS: En
esta ocasión compartimos senda: Julio, Sito, Lucas, Karlos,
Ángel y Carlos.
Comenzamos a caminar con las primeras
luces del amanecer. El frío era muy intenso, pues a los 3º bajo cero que
marcaba el termómetro, se unía un fuerte viento.
Bajando desde el aparcamiento hacia el
pueblo, cuando pasamos por la primera casa, salio a saludarnos este
bonito y simpático amigo (Pontos), al cual hicimos unas caricias y |
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nos sorprendió uniéndose al grupo como guía, pues durante toda la
ruta camino por delante del grupo hasta llevarnos a la cima del
Ocejón y de vuelta al pueblo.
Al
llegar a la Chorrera de Despeñaelagua fue el único sitio donde
el viento no soplaba tan fuerte, aprovechamos para desayunar un
poco y coger fuerzas para la subida. Estuvimos haciendo unas
fotos y jugando a ver quien fotografiaba a alguno resbalando en
las placas de hielo de la base de la chorrera.
En
esta ocasión (Es la tercera vez que venimos al Ocejón)
decidimos que lo mejor era subir por la opción "B"
pues había muchas placas de hielo y era mejor evitar algún
susto si nos decidíamos por la opción "A". Cuando
alcanzamos la parte superior de la chorrera el viento soplaba
aun más fuerte, pese a estar subiendo tuvimos que utilizar toda
la ropa que llevábamos en las mochilas, la sensación térmica
era de frío intenso, tanto que no podíamos parar para descansar
un poco de la cuesta, pues si lo hacíamos enseguida pasaba a
ser insoportable; Ello motivo que Julio (El más veterano del
grupo y que acostumbra a tomarse sus descansitos en las subidas)
optara por no continuar con la subida, comunicándonos que se
daba la vuelta y regresaba al pueblo. Karlos tuvo dudas, pues no
quería dejar a Julio sólo (Hace poco tiempo que comparte senda
con nosotros y le costaba trabajo asimilar que cada uno sube a
su ritmo y que si uno no se encuentra con las fuerzas
suficientes para continuar, hay que respetar su opción de
abandono, no condicionando al resto de compañeros [Salvo
excepciones en las que la vuelta ofrezca algún peligro]). Pero
al final Julio le convenció para que culminara cima. Hecho que
posteriormente agradecería Ángel, pues en una de las paradas que
hizo para ponerse más ropa y ajustarse bien la chaqueta
cortavientos, se dejo la cámara de fotografías en el suelo
olvidada, y no se dio cuenta de la perdida hasta casi alcanzar
cima, por lo que tuvo que volver a bajar cerca de 200m de
altitud a buscarla, momento en el que se encontró con Karlos,
que convencido por Julio había continuado la subida y se había
encontrado la cámara unos cientos de metros antes. Ángel pillo
tal rebote que decidió que no subía más y se volvía para el
pueblo.
Los primeros en alcanzar la cima,
fueron Lucas, Sito y Carlos. Buscamos un poco de refugio (Como
soplaba el viento) entre las piedras y recuperamos fuerzas
comiendo unos bocadillos (Que por supuesto compartimos con
nuestro nuevo e inseparable amigo "Pontos"), cuando terminamos
de comer, no sentíamos las manos (Gato con guantes no caza
ratones), nos pusimos los guantes y esperamos un poco a que las
manos entraran en calor para poder hacer las fotografías de
rigor (Sito y Lucas tenían que sujetarme mientras hacia las
fotos para la panorámica, para que el viento no me tirara),
momento en el que llego Karlos, le acompañamos un rato mientras
comía y cuando llevábamos una hora allí, le dijimos que
empezábamos a bajar, pues el frío era insoportable (El nos dijo
que adelante, pero que se iba a quedar unos minutos más y que
enseguida bajaba). La bajada ni contaros, el viento nos daba de
cara, solo llevábamos al descubierto los ojos, "pero tela".
Pusimos un fuerte ritmo de marcha para salir de allí cuanto
antes, por lo que apenas pudimos disfrutar mucho del paisaje, al
menos hasta que alcanzamos la chorrera donde el viento ya
soplaba con menos fuerza.
Al llegar al pueblo, estuvimos
dando una vuelta por sus calles, disfrutando de su singular
arquitectura y su silencio. Buscando si alguno de sus bares
estaba abierto para tomar algo caliente (No hubo suerte, al ser
lunes estaba todo cerrado), pero si tuvimos la suerte de conocer
a la dueña de Pontos, a la cual felicitamos por el excelente
guía de montaña que tenia.
Nos reunimos de nuevo todos en el
aparcamiento a las 14:00h. (Habíamos comenzado a caminar a las
8:00h) dando por finalizada la ruta, comentando las sensaciones
de la ruta y sobre todo el frío que habíamos pasado (Tres veces
hemos venido, siempre nos ha hecho sol, pero siempre el frío ha
sido el protagonista). En nuestras caras volvieron a retornar
las sonrisas escuchando los lamentos de Ángel, quien no solo
extravió la cámara, sino también las gafas de sol y el móvil.
Por suerte, poco a poco, fue encontrado todo de nuevo.
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ÚLTIMA
VISITA:

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El
15 de mayo de 2007, nos saltamos la norma de Trotamontes
"salir en lunes" y aprovechamos que ese martes era
festivo en Madrid capital, para tener la oportunidad de participar
en la excursión un mayor número de amigos. Quedamos en el
aparcamiento a las 8:30h de la mañana y allí nos reunimos:
Lucas, Ángel, David, Javier, Jesús, Zoltan, Ángel Castro,
Elena, Carlos y los rezagados Carlos Prieto y Marta (Que no se
repita...). El
día se presento claro y sin nubes, con una muy agradable
temperatura, tras las presentaciones de rigor entre los que aún
no se conocían, iniciamos la ruta con ritmo suave y charla
animada. Casi sin darnos cuenta, ya estábamos en la Chorrera
(caras de admiración en los que aún no la conocían) desayunamos
y comenzamos la ascensión al Ocejón. Cuando alcanzamos el
sendero que lleva a la cima, nuestro entrañable Ángel (fiel a su
costumbre) perdió nuevamente "algo", no vamos a dar
detalles... Pero echamos buenas risas a cuenta de ello durante
toda la jornada, por suerte lo volvió a encontrar y pudo
brindarnos su mejor "sonrisa". En
la subida al collado del Ocejoncillo, el grupo se estiro mucho...
(cada uno a su ritmo), el amigo Lucas ha encontrado en Zoltan un
compañero que no solo le aguanta el ritmo, sino que además le
supera. Seguidos muy de cerca por el animador David (vamos Lucas,
dale caña...), C.Prieto, A. Castro, Elena y Jesús; Cerrando el
grupo los más tranquilos: Marta, Javier, Ángel y Carlos (cuando
llegamos a la cima, alguno ya se había echado hasta una
siesta...). Por cierto, la temperatura (Está vez se ha roto la
mala racha de nuestras anteriores visitas) era tan agradable, que
sin que sirva de precedente (esto va por Fran y Karlos "grupo
prosiesta") si hubo siesta casi generalizada. |
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Tras
disfrutar de las vistas, nos dirigimos nuevamente a la Chorrera,
donde nos esperaban Julio y Karlos (Habían trabajado la noche
anterior y vinieron mucho más tarde) para comer todos juntos.
Allí repuestas las fuerzas a base de buenas viandas, disfrutamos
del entorno, la charla y las risas que siempre nos arranca Ángel
(El músico Alpino).
Volvimos
a Valverde, donde tomamos unos cafés en el Mesón (está vez si
estaba abierto) y nos despedimos hasta la próxima ocasión. |

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